
Foto: Cuartoscuro
La elección de Ariadna Montiel como presidenta de Morena se concretó en el marco del VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido.

Ariadna Montiel asumió como la nueva presidenta de Morena y delineó el rumbo del partido de cara a las elecciones de 2027 donde están en juego 17 gubernaturas y en medio de la controversia en la 4T tras las acusaciones de narcotráfico en contra de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa.
En el WTC, los consejeros de Morena eligieron de manera unánime a Ariadna Montiel para encabezar el partido en el marco del VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido.
También asumió Oscar del Cueto García, cercano a Montiel, como secretario de Finanzas de Morena.

Tras rendir protesta como la nueva presidenta del partido, Montiel Reyes apuntó que “hay una ofensiva” contra la 4T e hizo un llamado “para mantenernos firmes y unidos en torno a este proyecto de nación”.
En su primer discurso al frente de Morena, Ariadna Montiel acusó a la oposición de ser “traidores a la patria” y lanzó un aviso a los aspirantes de Morena a una candidatura, a quienes señaló que si se tiene certeza de corrupción no serán candidatos aunque hayan ganado la encuesta.
Durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario, la nueva dirigencia del partido estableció las bases para el movimiento, destacando dos pilares clave: la exigencia de honestidad absoluta para sus próximos candidatos y un ambicioso plan de expansión territorial.
El mensaje central hacia el interior del partido fue contundente al advertir que no se tolerará la corrupción en ningún gobierno emanado de sus filas, recordando que los recursos públicos pertenecen a la ciudadanía y los corruptos no tienen cabida en el movimiento.

“Desde ahora un aviso para quienes aspiren a ser coordinadores de la Defensa de la Transformación y quien quiera ser candidato en 2027. Deben tener una trayectoria impecable... Así que escuchen bien, si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos. La honestidad es un mandato ético que no admite excepciones", advirtió Ariadna Montiel.
Además, instó a los representantes del partido a ejercer el poder con humildad y a desterrar de forma definitiva prácticas como el nepotismo, el clasismo, el racismo y el machismo.
Para consolidar su fuerza política, la dirigencia enfatizó que la tarea del movimiento “no es burocrática, es política; no es de escritorio, es de territorio”. En este sentido, se anunciaron metas organizativas a gran escala para mantener el vínculo permanente con las familias mexicanas:

Estas son las directrices de la nueva estrategia del partido rumbo a las siguientes elecciones.
En medio de las acusaciones de Estados Unidos en contra Rocha Moya por narcotráfico, la nueva presidenta de Morena acusó a la oposición de “promover la intervención extranjera para recuperar sus privilegios”.
“La oposición se muestra cada vez más como lo que es: entreguista, apátrida y contraria al interés nacional. En resumen, son traidores a la patria. Buscan sembrar la duda, la desinformación y el miedo para regresar por sus privilegios, pero no se los vamos a permitir. La oposición significa la destrucción de los valores más profundos de nuestro pueblo... Saben bien que en las urnas no tienen posibilidades que no pueden ganar terreno por la vía pacífica... por eso han optado por promover la intervención extranjera como principal estrategia política", sentenció.
En ese sentido, llamó a la unidad dentro de Morena y manifestó su respaldo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. De esta manera, Montiel se comprometió a defender la soberanía nacional a su lado y respaldó de manera absoluta los principios que rigen su política internacional: “cooperación sin subordinación”.