
Foto: Cuartoscuro
Gerardo Mérida, exsecretario de seguridad en Sinaloa y hoy detenido en EUA, recibía no solo salario mensual, sino también compensaciones trimestrales y prestaciones adicionales mientras encabezaba la seguridad estatal.

La caída de Gerardo Mérida Sánchez en Estados Unidos no solo ha sacudido la estructura de seguridad en Sinaloa, sino que ha puesto bajo la lupa el contraste abismal entre sus ingresos como servidor público y las grandes cantidades que presuntamente recibía del crimen organizado. Mientras fungía como el “zar de la seguridad” de Rubén Rocha Moya, el general retirado habría operado como un empleado de alto nivel para la facción de “los Chapitos”.

De acuerdo con el Portal Nacional de Transparencia, como titular de la Secretaría de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez percibía un salario mensual de 42 mil 121 pesos mensuales; sin embargo, también recibía de manera trimestral, bajo el concepto de compensaciones, la cantidad de 79,380 pesos. Además, semestralmente recibía una prima vacacional de 4 mil 224 pesos.

Mérida Sánchez aparece mencionado junto con Rocha Moya en una acusación presentada el pasado 29 de abril ante una corte federal en Manhattan. Según el documento, ambos habrían conspirado con líderes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de presuntos sobornos y apoyo político.
Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí
Según el expediente, el exfuncionario recibía sobornos de 100 mil dólares mensuales en efectivo. Sus tareas eran brindar información anticipada y confidencial sobre las redadas planeadas contra laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, así como garantizar que la policía estatal mantuviera un rol pasivo frente a las operaciones de tráfico de drogas en la región.
La trayectoria de Gerardo Mérida Sánchez estuvo marcada durante años por su cercanía con las Fuerzas Armadas y las áreas de inteligencia militar. Antes de llegar a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, el general retirado ocupó cargos relevantes como comandante de la 21 Zona Militar en Michoacán y director de la Escuela Militar de Inteligencia EMI, una de las instituciones más importantes en la formación estratégica del Ejército mexicano.
Su perfil era visto como el de un mando especializado en seguridad y operaciones de alto nivel.
No obstante, su paso por el gobierno de Rubén Rocha Moya terminó envuelto en fuertes señalamientos. Dejó el cargo de Secretario de Seguridad en Sinaloa en diciembre de 2024, en medio de la crisis de violencia derivada de la confrontación entre las facciones de “Los Chapitos” y “Los Mayos”. Su salida ocurrió apenas unos meses después de que el conflicto interno del Cártel de Sinaloa desatara una ola de enfrentamientos y tensión en distintas zonas del estado.
