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La alcaldesa Alejandra Gutiérrez calificó la auditoría como un mecanismo de violencia institucional.

Bajo el argumento de sufrir “violencia institucional”, la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, anunció su renuncia definitiva al Partido Acción Nacional (PAN) justo después de que el Congreso de Guanajuato aprobó una auditoría integral a sus cuentas públicas.

La Comisión de Hacienda y Fiscalización del Congreso estatal avaló la revisión de la gestión de Gutiérrez para el periodo 2022-2026, ordenando una inspección específica al Parque Zoológico de León.
Lo que los diputados definieron como un proceso ordinario y legal de fiscalización, fue tomado por la alcaldesa como un ataque político.
En declaraciones a medios, la alcaldesa calificó el hecho como “violencia institucional”; anunció, además, una queja formal por violencia política de género y acusó a una “mafia del poder” de agruparse para atacarla.
Aseguró haber recibido amenazas directas “del síndico” del Ayuntamiento, y aprovechó el momento para confirmar su salida definitiva del PAN.
“Mando un mensaje a todos los panistas de muchos años que lucharon por convencimiento: analicen quiénes están en las dirigencias”, dijo.
El diputado Jorge Espadas, quien defendió la facultad del Poder Legislativo para realizar auditorías, cuestionó que la medida pueda interpretarse como una persecución política.
El legislador recordó que el propio Congreso aprobó revisiones a distintos organismos y figuras públicas, por lo que lanzó una interrogante: “¿Eso es violencia política?”.
“Cuando me lo haces a mí, es violencia política. Cuando se lo haces a otro, no es violencia política”,
Espadas también rechazó que la auditoría pueda considerarse un caso de violencia política de género. Al explicar su postura, sostuvo que los procesos de fiscalización forman parte de las obligaciones institucionales y afirmó que “la transparencia y la rendición de cuentas no es violencia política de género, ni aquí ni en China”.
Asimismo, señaló que de todas las solicitudes de auditoría que se presentan durante una legislatura, solo una parte logra ser aprobada.
Por ahora, la auditoría seguirá su curso y será la revisión de las cuentas y operaciones del municipio la que determine si existen observaciones relevantes. Mientras tanto, el enfrentamiento político queda resumido en la frase con la que Jorge Espadas cerró la polémica: “Menos grilla y más chamba”.