
El diputado con licencia de Morena, Ulises Mejia Haro, propuso convertir el semidesierto de Zacatecas en un polo de desarrollo - Foto: Ulises Mejía Haro
Durante las Asambleas en Defensa de la Transformación, Ulises Mejía Haro planteó una estrategia integral basada en conectividad, energías renovables, minería, sector agropecuario y desarrollo social.

El semidesierto norte de Zacatecas debe consolidarse como una nueva frontera de desarrollo económico, atracción de inversiones y generación de bienestar para sus familias, afirmó el diputado con licencia Ulises Mejía Haro durante su participación en las Asambleas en Defensa de la Transformación y de la Soberanía Nacional.
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En su intervención ante simpatizantes y militantes de Morena, Mejía Haro enfatizó que la ubicación geográfica de esta región debe dejar de concebirse como una desventaja para convertirse en uno de sus mayores activos.
Para conectar eficientemente al semidesierto con el resto del país, propuso el fortalecimiento de dos ejes viales estratégicos:
“No se trata solamente de mejorar la infraestructura carretera, sino de consolidar corredores de desarrollo que acerquen mercados, reduzcan costos logísticos y hagan más competitiva a toda esta región”, destacó Mejía Haro.

En materia energética, resaltó el elevado potencial solar y eólico de la zona, señalando la necesidad de impulsar proyectos de energías limpias vinculados a parques industriales y nodos logísticos. Esta medida, afirmó, permitirá ofrecer tarifas competitivas para atraer empresas, centros de distribución y servicios especializados.
Respecto a la vocación minera del semidesierto, planteó potenciar la proveeduría y los servicios locales con el objetivo de que una mayor proporción de la derrama económica permanezca en el estado y genere empleos directos para la población zacatecana.
En el ámbito agropecuario y social, la propuesta abarca:

“Tenemos sol, viento, minería, producción, territorio y una ubicación estratégica. El reto es conectarlo todo para convertir ese potencial en empleos, inversión y bienestar. Queremos que el semidesierto sea una nueva frontera de desarrollo para Zacatecas”, concluyó.
Finalmente, Mejía Haro agradeció el respaldo de los asistentes en la región y reafirmó su compromiso de continuar recorriendo el territorio para construir propuestas basadas en las vocaciones productivas de cada municipio.