
Corporativo Kosmos destaca las ventajas de usar la IA contra el desperdicio de alimentos - Foto: Telefónica
La tecnología permite optimizar inventarios, anticipar la demanda y evaluar la calidad de productos frescos para reducir pérdidas en la industria alimentaria.

Sabemos que la Inteligencia Artificial ayuda a generar imágenes o resumir largos documentos, pero su uso ya comienza a extenderse a procesos industriales, como el del sector alimentario.
Un refrigerador puede averiarse, un lote de alimentos puede llegar tarde o dañado a la planta, o de dos cajas con la misma cantidad de insumos, una puede rendir la mitad de la otra, y todas generan pérdidas económicas y pérdidas de toneladas de productos.

Datos del Multidisciplinary Digital Publishing Institute que revelan que el desperdicio de alimentos en hogares, comercios minoristas, servicios alimentarios y en cadenas de suministro cuesta a la economía mundial 936 mil millones de dólares anuales.
Por ello, la IA ya es usada por múltiples empresas del sector alimentario como una herramienta para eficientar la cadena y reducir el desperdicio de alimentos.

Jack Landsmanas Stern, director general del Corporativo Kosmos, enfocado a servicios de alimentación integrales, señala que esta tecnología ayuda al sector al optimizar inventarios y anticipar demanda de productos y así disminuir las pérdidas.
Además, explica, los algoritmos pueden procesar variables como hábitos de consumo, estacionalidad, condiciones climáticas y rotación de inventarios, lo que permite ajustar procesos antes de que se reporten excedentes.
Kosmos explica que la Inteligencia Artificial puede ser empleada para detectar patrones en los datos y usarlos para obtener resultados, lo que ayudará a mejorar las decisiones de compras y así, a reducir el desperdicio de alimentos.

Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí
Un ejemplo es su uso para analizar la demanda de productos frescos y ajustar las adquisiciones.
Landsmanas Stern añade que otra aplicación está en la visión artificial, capaz de evaluar frutas, verduras y otros productos frescos según su calidad y estado de conservación, lo que puede evitar que aunque sean aptos para el consumo, sean descartados solo por criterios estéticos.
“El uso de estas tecnologías puede contribuir a que más alimentos lleguen a quienes los necesitan y se reduzca el desperdicio en cada etapa del proceso”, afirma Jack Landsmanas Stern.